Industrias Tabacaleras

Cimientos de comunidades paraguayas

En respuesta al muy debatido proyecto de ley que contempla un considerable aumento al impuesto al tabaco, tres Jefes de Recursos Humanos de empresas tabacaleras suman sus voces al debate. Martín M. Melo, de la Compañía Agrotabacalera del Paraguay S. A.; Nelzon Insfrán, de Tabacalera del Este S. A.; y Cristi Aranda, de Palermo S. A., tocaron temas como el aporte comunitario, la estabilidad familiar y las oportunidades de crecimiento constante que encuentran en este sector.

El 30 de noviembre del 2017, la Cámara de Senadores aprobó el proyecto que pasó a consideración de la Cámara de Diputados. La ley de impuesto selectivo al consumo de tabaco, de ser aprobada, creará un aumento del 30 % al 40 % (como máximo) en impuestos aplicados a los productos utilizados en la fabricación de cigarrillos. Además, contempla un arancel de G. 1500 por cada cajetilla.

Aún queda por definir la fecha de audiencia del proyecto en la Cámara baja del Congreso. En el tumulto, muchas voces se alzaron para comunicar los posibles efectos perjudiciales de una tasa impositiva alta, argumentando a favor del incremento gradual, en discordancia con el proyecto actual.

Tres jefes de recursos humanos de esta industria ofrecen una mirada introspectiva a la vida de los trabajadores y sus comunidades.

Crecimiento comunitario

Martín M. Melo, Jefe de Recursos Humanos de la Compañía Agrotabacalera del Paraguay S. A., es responsable de manera directa del bienestar de 250 trabajadores, entre administrativos y técnicos. Los productores que proveen la materia prima son cerca de 1500, quienes, a su vez, emplean al menos 8 personas para el cultivo.

Si a ellos se le suman los proveedores de servicios varios en los diferentes distritos de influencia, en total, rondan 16 250 personas las que dependen de la entidad.

Desde que se instaló la empresa en la zona, influye mucho en el crecimiento de la ciudad y sus comunidades aledañas, ya que somos numerosas personas las que dependemos de ella, porque permite el movimiento económico.

Martín M. Melo, Jefe de Recursos Humanos de la Compañía Agrotabacalera del Paraguay S. A.

Según explicó, aquello que más valoran los trabajadores es recibir oportunidades de crecimiento, pues sienten la motivación de superarse continuamente: “Tenemos personas que, gracias al empleo, pudieron terminar una carrera universitaria, construir su propia casa y comprar vehículos. Si esta compañía bajara su producción, lastimosamente, mucha gente que se quedaría afuera”.

Martín Melo finalizó asegurando que existen factores que no se pueden controlar, como el clima, que podría ocasionar una baja en la producción de la empresa, pero destacó que políticas como el impuesto al tabaco deben ser controladas a fin de no repercutir en la capacidad de los trabajadores de proveer a sus familias.

Oportunidades de desarrollo

Por su parte, Nelzon Insfrán, Jefe de Recursos Humanos de Tabacalera del Este S. A., habló del importante papel que juega la industria tabacalera en Paraguay. “Se traduce en oportunidades de desarrollo tanto para el Estado, por los tributos que aporta, como para las miles de familias que dependen directamente de este rubro: productores, operarios, proveedores y negocios que lo comercializan en la región”, subrayó.

Desde la creación de la fábrica, la firma ha generado fuentes de empleo para cientos de trabajadores y ha demostrado constantemente su participación en el desarrollo comunitario a través de trabajos de voluntariado, donaciones filantrópicas en infraestructura a instituciones educativas, deportivas, socioculturales y religiosas. Tabacalera del Este S. A. participa del arreglo de caminos y también en la perforación de pozos artesianos con extensión de agua potable a comunidades más vulnerables.

Más de 1300 trabajadores están directamente vinculados a la compañía, quienes además disfrutan de eventos de integración familiar y cursos de formación de mandos medios, entre otras actividades de crecimiento humano.

El Jefe de Recursos Humanos agregó que la productividad y la calidad son metas tangibles de todo el funcionariado y que bajar la productividad sería considerado un fracaso al trabajo perseverante. “Una empresa tabacalera que produce cigarrillos bajo los estándares de calidad puede llegar a bajar su producción o quebrar, incluso, si el Estado, como ente contralor y de fisco, no ofrece condiciones seguras y legales para garantizar la producción, fabricación y comercialización pertinentes”.

Trabajo digno para las familias

Desde mi posición y la de mis compañeros, como trabajadores, esta industria representa una gran oportunidad para desarrollarnos profesionalmente, nos dignifica como personas y es el rubro que nos brinda el soporte económico para acompañar a nuestros hijos en su formación, ofrecerles una mejor calidad de vida para que se conviertan en buenos ciudadanos

Jefa de Recursos Humanos de Palermo S. A., Cristi Aranda.

Aranda forma parte de la empresa desde hace siete años y, como residente de Hernandarias, puede apreciar el gran impacto de las tabacaleras en el despertar económico de esa región: “A la par que crecíamos en dotación de empleados,  comenzaron a incorporarse personas de Franco, Minga Guazú, Ciudad del Este y localidades aledañas, con un formato de manejo de personal único y diferenciado.   Acá es simple de entender que si un trabajador cobra a tiempo un salario justo, ese dinero pues va de mano en mano a los comerciantes y prestadores de servicios”.

La ejecutiva explicó que gran parte de los colaboradores de Palermo S. A. son cabezas de familia. “Algo del cual nos orgullecemos mucho es de nuestro excelente clima laboral, nos sentimos felices, cuidados, respetados y en un ambiente de confianza continua”, agregó.

 

Compañía Agrotabacalera del Paraguay S. A.

Fundada en 1994

Choré, departamento de San Pedro

250 trabajadores

 

Tabacalera del Este S. A.

Fundada en 1994

Hernandarias, departamento de Alto Paraná

1300 trabajadores

 

Palermo S. A.

Fundada en 1994

Hernandarias, departamento de Alto Paraná

220 trabajadores